1. A World Without the Steps PM SC

Un mundo sin pasos

Cuando él actúa según la voluntad de Dios, el mundo cambia para siempre.

En el Hotel Mayflower, Bill siente que el deseo de beber crece lentamente en su mente. Sin la menor resistencia, Bill cede a la idea descabellada. Camina hacia el bar del hotel y pide un vaso de ginebra, luego otro, y otro más. Su alergia juega su última carta. Una semana después, Bill muere por intoxicación etílica.

En este mundo, nadie llama al Dr. Bob. Continúa sus intentos de recuperación dentro del Grupo Oxford hasta que el grupo se disuelve y su influencia se desvanece. Se encuentra solo con su bebida. Su esposa, Anne, se divorcia de él; sus hijos dejan de visitarlo, y muere solo, miserable, a causa del alcoholismo.

Después de su última recaída, Roy K. sale arrastrándose de su sótano, abre el buzón junto a su puerta y encuentra la revista Time del 22 de abril de 1974. Abre la revista, pero no encuentra el artículo titulado «El nuevo alcoholismo», el que se suponía que le salvaría la vida, porque Alcohólicos Anónimos nunca existió. En un arrebato de profunda desesperación, se dirige a un burdel. Nunca más se vuelve a ver a Roy.

Alcohólicos Anónimos nunca se fundó. Tampoco ninguna de las otras organizaciones. No existe el programa de los Doce Pasos. No hay esperanza para los desesperados.

Sabemos que esto no sucedió; Dios tenía otro plan. Aquel simple momento en que Bill decidió llamar a otro alcohólico para que lo ayudara fue una explosión cósmica, una que condujo a la creación de más de doscientas organizaciones en todo el mundo, a que yo escribiera este mensaje y a que tú lo leyeras.

Un simple acto de «salir de uno mismo» creó un impacto duradero que perdurará hasta el fin de los tiempos. Este es el poder del Programa. A veces, subestimo mi decisión de mantenerme sobrio o el acto de ayudar a otra persona que aún sufre. Pero cada vez que elijo la voluntad de Dios, recuerdo aquel momento en que Bill hizo esa llamada. Algo pequeño… que cambió el mundo para siempre.

A veces vale la pena preguntarse: ¿Dónde estaría yo hoy si el programa de los Doce Pasos nunca hubiera existido?

Abdelbarie E., Tetuán, Marruecos

Total Views: 2|Daily Views: 2

Share This Story, Choose Your Platform!