
Su “derecho de decisión” conlleva la responsabilidad de escuchar a Dios y a los demás antes de tomar una decisión.
Concepto 3: “Para asegurar un liderazgo eficaz, debemos otorgar a cada elemento de la estructura de servicio de SA, a la Asamblea General de delegados, y a la Junta de Custodios, junto con su personal y comités, un tradicional ‘Derecho de Decisión’” (Manual de Servicio, cap. 1, pág. 3).
Liderazgo y “Derecho de Decisión”: ¿qué implica esto? Para mí, significa que, como servidores de confianza, un Comité de Custodios tiene la responsabilidad y la facultad de tomar decisiones independientes en beneficio de la Recuperación y la Unidad de toda la comunidad de SA, una responsabilidad verdaderamente desafiante.
La custodia o administración responsable implica que las decisiones se toman de buena fe, confiando en la conciencia colectiva del grupo. Desde una perspectiva de desarrollo personal, esto supone una transición desde la independencia hacia una independencia-interdependencia responsable, moral y ética y consiste en convertirse en un estadista sabio, en una persona madura al servicio de la comunidad.
Tenemos la capacidad de desarrollarnos y crecer superando nuestra dependencia de los demás para llegar a ser independientes (autónomos). Esto es necesario para prepararnos para el camino que nos permita trabajar auténticamente de manera interdependiente, de forma sana y libre de codependencia. Aprender una colaboración saludable e interdependiente es la tarea que tenemos por delante; una independencia sana es necesaria para lograr una interdependencia sana y óptima. Cuando consideramos opciones éticas e interdependientes, ampliamos nuestros sistemas de pensamiento de manera holística, mientras que las decisiones tomadas únicamente desde la independencia pueden no favorecer ese tipo de crecimiento.
Me viene a la mente el proceso que desarrollé: Escuchar, Discernir, Decidir. Todo comienza con aprender a escuchar.
Escuchar
Esto comienza con una escucha respetuosa que puede conducir a una escucha más holística, generativa o creativa, en lugar de escuchar simplemente esperando una oportunidad para intervenir lo antes posible.
La escucha generativa implica:
- “Escuchar el silencio”: aquello que no se está diciendo y los impulsos o sugerencias de Dios.
- “Escuchar la escucha”: observar cómo estoy escuchando y cómo escuchan los demás.
- “Escuchar-hablar”: dar voz a lo que surge desde nuestro interior y desde los demás.
Discernir
Esto implica escuchar internamente el llamado, las emociones y los razonamientos que surgen dentro de nosotros, y también escuchar respetuosamente las voces de los demás, buscando aquello que confirma o fortalece una dirección y observando aquello que genera discordancia o conflicto.
Decidir
Las decisiones se basan en una sensación de confirmación tanto interior como exterior, una especie de “aparente corrección” o certeza.
No tomar una decisión debido a la discordancia generalmente significa que se necesita más investigación, más información, o que simplemente aún no ha llegado el momento adecuado.
Anónimo



