
Ella aprendió que está segura y protegida dentro de los límites de las Tradiciones y los Conceptos.
Sirvo en un grupo de SA y en un comité de Custodios de SA. He aprendido que los Conceptos y las Tradiciones son límites que no solo protegen a las personas de mí, sino que también me protegen a mí de las personas. Estos límites, las Tradiciones y los Conceptos, me indican dónde termina un grupo o una persona y dónde comienzo yo. Cuando traspaso uno de estos límites, de alguna manera quedo bloqueado por mi ego, y el servicio a los demás se ve perjudicado. Los Pasos me ayudan a desbloquearme, a reparar el daño cuando es necesario y a reconectarme con Dios y con Su voluntad para mí. Parte de Su voluntad consiste en mantener los límites de las Tradiciones y los Conceptos, que me permiten servir de una manera sana.
Otra forma de ver los Tres Legados es considerar que las Tradiciones y los Conceptos representan los roles que Dios quiere que desempeñe o los ideales hacia los cuales desea que avance mientras sirvo a los demás. Cuando no estoy a la altura de esos roles, los Pasos me ayudan a corregir el rumbo. Daré un ejemplo utilizando la Tradición Diez y los Conceptos Tres y Diez.
Tradición Diez
Cuando era nueva en SA, hablaba abiertamente acerca de mi tradición religiosa. Un día, un miembro me habló de la Tradición Diez, que establece:
“Sexólicos Anónimos no tiene opinión sobre asuntos ajenos a sus actividades; por lo tanto, el nombre de SA nunca debe verse involucrado en controversias públicas.” (Manual de Servicio, cap. 1, p. 3)
Él me explicó que en las reuniones no hablamos de religión ni de política, ya que estos temas pueden generar división y distracción. Podemos perder fácilmente nuestro propósito primordial, expresado en la Tradición Cinco:
“Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar su mensaje al sexólico que aún sufre.” (Manual de Servicio, cap. 1, p. 3)
Yo seguía hablando de temas religiosos. En cierto momento, aquel miembro me compartió que tres integrantes de nuestro grupo base habían sufrido abusos por parte de líderes de mi comunidad religiosa, y que sacar a relucir esos asuntos externos podía alejarlos de SA, causándoles un daño serio. Hice una reparación de inmediato. Desde entonces, ya no saco a colación temas religiosos ni políticos.
Conceptos Tres y Diez
Los comités y subcomités de SA realizan trabajo en nombre de los Custodios de SA. Yo coordino un proyecto dentro de un subcomité. A veces, algunos miembros intentan microgestionar a los coordinadores de subcomités presionándolos sobre cómo deben hacer su trabajo. Incluso pueden incitar a otros a ejercer la misma presión. Justifican esto diciendo que tienen derecho porque forman parte del comité o subcomité, o porque son miembros preocupados por SA.
El Concepto Tres establece:
“Para asegurar un liderazgo eficaz, debemos dotar a cada elemento de la estructura de servicio de SA, a la Asamblea General de delegados, a la Junta de Custodios, así como a sus comités y equipos de trabajo, del tradicional ‘Derecho de Decisión’.”(Manual de Servicio de SA, cap. 1, p. 3)
El Concepto Tres garantiza que quienes tienen una tarea asignada dispongan del derecho de decidir cómo llevarla a cabo en paz.
Las preguntas, sugerencias o comentarios se manejan mejor en las reuniones de comité o de Custodios, donde las personas pueden expresar sus opiniones dentro de un plazo determinado. Incluso en los comités y reuniones de Custodios pueden votar cambios para un proyecto. Sin embargo, después de eso, el servidor de confianza tiene el derecho de decidir la mejor manera de implementar esos cambios aprobados sin ser acosado o presionado.
Aunque los líderes de proyectos tienen la responsabilidad de escuchar a todos los miembros, solo responden ante el comité en su conjunto, la Junta en su conjunto y la Asamblea General de Delegados (AGD) en su conjunto. Además, la retroalimentación debe darse dentro de un plazo limitado para permitir que el líder del proyecto escuche, discierna, decida (Concepto Tres) y se ponga a trabajar.
Cuando inicié este proyecto, creé grupos de WhatsApp con voluntarios para facilitar la comunicación. No pasó mucho tiempo antes de que los voluntarios comenzaran a decirme cómo hacer todo, convirtiendo cada pequeña tarea en un debate y retrasando el trabajo. Estaba agotada.
Al comprender que los Conceptos me respaldaban, entendí que eso significaba que Dios me respaldaba. Ejercí mi “Derecho de Decisión” y actué. Cerré todos los grupos grandes de WhatsApp y creé otros nuevos con tres personas o menos. Solo hablaba con cada persona acerca de la parte específica del trabajo que realizaba y nada más. Después, discutía el proyecto en su conjunto durante las reuniones del comité, donde todos podían hacer comentarios durante un tiempo determinado. El resultado fue que el trabajo se completó en un tiempo récord y en paz.
Creo sinceramente que aprender las Tradiciones y los Conceptos es una responsabilidad seria, y que la ignorancia no es una excusa. Al permanecer en la ignorancia, estoy tomando mi vida en mis propias manos, en lugar de ponerla en las manos de Dios (Paso Tres) mediante el crecimiento y la práctica de las Tradiciones y los Conceptos.
Anónimo



