Cuando ella dejó de vivir en “el problema”, empezó a vivir en “la solución”
Hace 27 años entré en una sala llena de hombres: ¿Qué esperaba? Pensé que encontraría gente sucia y callada. Afortunadamente me equivoqué completamente con mis expectativas. Vi una sala llena de hombres normales y corrientes como los que podía ver en mi trabajo o en un grupo de amigos.










